Habitación de invitados: crea un ambiente cálido y funcional

Amueblar una habitación de invitados tiene truco: casi siempre es la estancia más pequeña de la casa y casi nunca se usa. La tentación es dejarla a medias o llenarla de muebles que sobran del resto del piso. Con cinco piezas bien elegidas, y sabiendo cuánto ocupa cada una, se resuelve sin apretar el espacio ni el presupuesto.
En corto
  • Cinco piezas bastan: dónde dormir, dónde colgar la ropa, dónde dejar el móvil, dónde sentarse y un espejo.
  • Si la habitación es estrecha, el canapé gana al tatami: ocupa exactamente la medida del colchón, sin marco perimetral.
  • Una balda flotante de 30 x 20 cm sustituye a la mesita de noche y libera todo el suelo.
  • Un perchero de pared de 60 cm resuelve el equipaje de una estancia corta mejor que un armario.
Dormitorio de invitados con tatami doble de madera recuperada y ropa de cama clara
En una habitación pequeña, bajar la altura de la cama despeja la vista y gana sensación de espacio.

¿Qué muebles necesita una habitación de invitados?

Menos de los que parece. Quien se queda tres noches necesita dormir bien, dejar la maleta en algún sitio, colgar un abrigo y tener dónde apoyar el móvil y un vaso de agua. Todo lo demás es relleno que quita metros. Estas son las piezas que de verdad hacen falta, por orden de importancia.

La cama: doble si cabe, y mejor baja

Si el espacio lo permite, una cama de 135 cm o más siempre es mejor opción que dos individuales: sirve para una pareja y para una persona sola, y no obliga a redistribuir nada. Lo que conviene mirar antes de elegir no es el precio, sino la altura y lo que ocupa en planta. El tatami doble Anhelí se fabrica con tablas de pino recuperado y se queda en 18 cm de alto, lo que ayuda a que un cuarto pequeño no parezca aún más pequeño. Eso sí, hay que contar con su marco perimetral: para un colchón de 135 x 190 cm, la estructura mide 176 x 211 cm. Son 41 cm más de ancho de los que ocupaba el colchón.
Tatami doble de madera de pino recuperada visto en un dormitorio
Tatami doble Anhelí Pino recuperado · 18 cm de alto · para colchones de 135, 150 y 180 cm

Un perchero basta: el armario sobra

Para una estancia de pocos días no hace falta un armario completo. Un perchero con alguna balda resuelve el abrigo, el bolso y las dos prendas que se cuelgan, y deja libre el metro cuadrado que se habría comido el armario. El perchero Amebi, en madera maciza de abeto, mide 60 cm de ancho por 30 de alto y solo 12 de fondo. Al ir en la pared, no resta ni un centímetro de suelo.
Perchero de pared de madera de abeto con colgadores y balda superior
Perchero Amebi Abeto macizo · 60 x 30 x 12 cm · disponible en cuatro acabados

Una balda flotante en lugar de mesita de noche

Una mesita de noche con cajones ocupa entre 35 y 50 cm de suelo para guardar cosas que tus invitados no van a guardar. Lo que necesitan es apoyar el móvil, un libro y un vaso de agua, y para eso basta con una balda a la altura de la cama. La mesita de noche Nala es exactamente eso: una balda de abeto de 30 x 20 cm y apenas 5 de grosor, que se cuelga a la altura que quieras y deja el suelo despejado. Al no tener patas, la habitación se ve más amplia y se barre debajo sin mover nada.
Balda de madera flotante usada como mesita de noche junto a una cama
Mesita de noche Nala Abeto macizo · 30 x 20 x 5 cm · cinco acabados

Cuánto ocupa cada mueble

Antes de comprar nada, mide la habitación y réstale estas cifras. Es la parte que más gente se salta y la que luego obliga a devolver un mueble.
Pieza Ancho x fondo Alto Dónde va
Tatami Anhelí (colchón 135 x 190) 176 x 211 cm 18 cm Suelo, con holgura alrededor
Canapé Deldel (colchón 135 x 190) 135 x 190 cm 33 cm Suelo, sin holgura extra
Perchero Amebi 60 x 12 cm 30 cm Pared
Mesita Nala 30 x 20 cm 5 cm Pared, junto a la cama
Banco Busk 80 o 140 x 38 cm 42 cm A los pies de la cama
Sillón Nura 65 x 65 cm 103 cm Rincón, junto a una ventana
Espejo Kamis 65 x 3 cm 165 cm Pared o apoyado

Cómo ganar espacio si la habitación es pequeña

Lo habitual es destinar a los invitados el cuarto más pequeño de la casa. Si es tu caso, hay tres decisiones que marcan más diferencia que cualquier truco decorativo.

Un canapé en lugar de un tatami

Un canapé ocupa exactamente la superficie del colchón, sin marco perimetral. El canapé doble Deldel, en abeto macizo, mide 135 x 190 cm para un colchón de 135 x 190 y se queda en 33 cm de alto. En un cuarto donde la cama va encajada entre dos paredes, esa diferencia con el tatami decide la compra.
Canapé de madera maciza de abeto con el colchón colocado encima
Canapé doble Deldel Abeto macizo · 33 cm de alto · seis medidas disponibles

Un banco a los pies de la cama

Es el mueble más agradecido de una habitación de invitados: sirve de asiento para calzarse, de sitio donde dejar la maleta abierta y de superficie para la ropa del día siguiente. Y a los pies de la cama no estorba el paso. El banco Busk, de pino macizo con tablero de 4 cm, viene en 80 y 140 cm de ancho. Para un cuarto pequeño, el de 80 suele ser suficiente.
Banco de madera maciza de pino con tablero grueso y patas rectas
Banco Busk Pino macizo · 80 o 140 cm de ancho · tablero de 4 cm

Un espejo de cuerpo entero

Un espejo alto amplía visualmente la habitación y resuelve una necesidad real: tus invitados querrán verse enteros antes de salir. Colocado frente a una ventana, además multiplica la luz que entra. El espejo Kamis está hecho con madera recuperada y mide 165 cm de alto por 65 de ancho, con un marco de 15 cm que le da bastante presencia. Puede colgarse o apoyarse en la pared.
Espejo de cuerpo entero con marco ancho de madera recuperada
Espejo Kamis Madera recuperada · 165 x 65 cm · marco de 15 cm

Los detalles que hacen que alguien duerma a gusto

Con los muebles resueltos, lo que convierte un cuarto correcto en uno acogedor son cuatro cosas pequeñas. Ninguna cuesta mucho y todas se notan la primera noche.

Luz cálida y en más de un punto

Una sola lámpara de techo encendida a tope no invita a dormir. Lo que funciona es repartir la luz: un punto general suave y otro junto a la cama, para leer sin levantarse a apagar nada. Si puedes, que sean regulables. La lámpara de mesa Seta combina fresno macizo, lino y cerámica, y da justo ese tipo de luz difusa. Si prefieres un punto de pie en un rincón, la lámpara de pie Alda cumple la misma función con pantalla de lino.
Lámpara de mesa de madera de fresno con pantalla de lino encendida
Lámpara de mesa Seta Fresno, lino y cerámica · luz difusa para la mesilla

Una butaca donde sentarse

Si queda un rincón libre, una butaca lo aprovecha mejor que cualquier mueble de almacenaje. Sirve para leer, para calzarse y, sobre todo, para que la habitación no sea solo una cama metida en cuatro paredes. El sillón Nura está trenzado a mano en mimbre sobre estructura de pino, mide 65 x 65 cm de planta y puede llevar cojín o no. Ocupa poco para lo que aporta.
Sillón de mimbre trenzado a mano con estructura de madera de pino
Sillón Nura Mimbre trenzado a mano y pino · 65 x 65 x 103 cm

Algo en las paredes

Una pared desnuda es lo que hace que un cuarto parezca de paso. No hace falta llenarla: una lámina bien elegida basta para que la habitación tenga carácter propio. La lámina Ola se imprime en papel ecológico y viene en seis tamaños, de 20 x 30 a 70 x 100 cm. Para una habitación pequeña, un formato de 30 x 40 o 40 x 50 encima del cabecero funciona bien sin comerse la pared.
Lámina decorativa de trazo abstracto impresa en papel ecológico
Lámina Ola Papel ecológico · seis tamaños, de 20 x 30 a 70 x 100 cm

Ropa de cama de fibras naturales

Es donde más se nota la diferencia y donde menos se suele invertir en una habitación que se usa poco. Prioriza lino o algodón frente a las fibras sintéticas: transpiran mejor, regulan la temperatura y envejecen bien. Un juego bueno aguanta años aunque se use cuatro fines de semana al año.

Plantas, flores secas y nada de ambientadores fuertes

Una planta de interior aporta color y vida a un cuarto que suele estar cerrado. Si prefieres despreocuparte del riego, un ramillete de flores secas cumple la misma función. Con el aroma, mejor quedarse corto: lo que a ti te resulta agradable puede ser insoportable para quien duerme ahí. Ventilar la habitación el día antes hace más que cualquier ambientador.

Preguntas frecuentes

¿Qué medida de cama es mejor para una habitación de invitados?

Si el cuarto admite 135 cm de ancho más el paso, una cama doble es la opción más versátil: vale igual para una persona que para dos. Por debajo de esa medida, una individual de 90 cm con un buen colchón rinde más que forzar una doble que deje el paso en 40 cm.

¿Cuánto espacio hay que dejar para pasar alrededor de la cama?

Con 60 cm libres a un lado se pasa con comodidad y se hace la cama sin acrobacias. Si la cama va contra la pared por uno de los lados, asegura ese paso en el otro y a los pies. Por debajo de 50 cm la habitación resulta incómoda aunque sobre superficie.

¿Merece la pena poner armario en una habitación de invitados?

Solo si la habitación tiene otro uso el resto del año y necesitas ese almacenaje. Para estancias de pocos días, un perchero de pared y un banco donde abrir la maleta resuelven lo mismo ocupando una fracción del espacio y del presupuesto.

¿Qué hago si la habitación también es despacho o trastero?

Elige muebles que sirvan para las dos cosas: un banco que haga de asiento y de superficie, una balda en lugar de mesita, y almacenaje bajo la cama con un canapé. Así el cuarto no tiene que vaciarse cada vez que viene alguien.
Una habitación de invitados no necesita más muebles, necesita los correctos y bien medidos. Si estás montando la tuya, en nuestra colección de muebles de dormitorio encontrarás las piezas de este artículo en madera maciza, fabricadas en talleres europeos. Si te ha servido, te interesarán estos otros: cómo distribuir una habitación pequeña y cómo organizar los muebles del dormitorio.